BogotaGay Logotipo
BogotaGay Logotipo
Sexo - Relatos eróticos

El último cine porno de mi ciudad

(Material solo para adultos)

Compartir

Hola, tengo 29 años y desde hace muchos años he tenido una fantasía sexual que finalmente me decidí a hacerla realidad.

Era un día normal cuando entré en la única sala X que queda en el centro de mi ciudad. Estaban poniendo una peli hetero medio aburrida, así que pensé que sería complicado encontrar algo de sexo esa tarde, por lo que decidí simplemente sacarme la verga de 19cm y empezar a masturbarme.

Yo llevaba parolo desde mucho antes de llegar al cine gracias a las elucubraciones y fantasías que rondaban por mi cabeza. Realmente no estaba mal eso de pajearme en un cine, imaginándome que a los tipos de alrededor realmente les ponía cachondos verme el vergón. Estaba ya con los pantalones por las rodillas a punto de venirme cuando paré de golpe al ver una mamada que le estaba haciendo un tipo a otro un par de filas detrás de mí.

Uffff me puse rojo como un tomate gracias a la subida de adrenalina que sentí en ese momento. ¿Estarían buenos? ¿Tendrían buenas vergas? Esto era lo que más me interesaba. Me vuelven loco las grandes vergas, imaginándome comiéndolas, atragantándome con ellas y echándome todo su rico semen en la garganta.

Por supuesto, me levanté y me situé justo al lado de ellos. Miré de reojo y ¡Bingo! El tipo que estaba recibiendo la mamada tenía poco más de 20 años y un pedazo de verga!!! Super gordo y largo. Mi corazón iba a explotar, tenía demasiada energía sexual y necesitaba expulsarla inmediatamente.

Me dejé de rodeos. Miré a la cara al pelado y le hice un gesto indicándole que era mi turno, que ahora yo se la iba a mamar. Quité al otro tipo un poco agresivamente, además no me gustaba. El reaccionó bien, se fue sin resistencia. 1, 2 y 3. DENTRO. No pueden imaginar la sensación al tragarme su verga. Entera, sin miramientos, quería que me ahogara y me ahogó, no podía parar de chupar, de lamer. Tenía el capullo más bonito y delicioso que jamás me he comido. Empecé suavemente, pero como era tan grande me atragantaba continuamente.

Esto le ponía a 100. Cada vez que sus huevos me llegaban a los labios, me cogía del pelo para que no pudiera sacármela. Me quedaba sin respiración. Cada vez se la comía con más fuerza. El pelado estaba cada vez más arrecho, empezaba a mover su cadera pidiendo más. Esto me volvía loco y entonces empecé a darme de ostias con su polla en la garganta, cada vez más fuerte.

Él me cogió la cabeza y apretándome a lo bestia contra su rico palo y sin avisarme, se vino a chorros.

No me di cuenta y de repente noté sus chorros en mi garganta, calientes y dulces. En ese momento tosí para no vomitar. No quería desperdiciar la sensación, tragaba lo más rápidamente que podía, la quería toda. Tosía sin parar. Él no paraba de eyacular y yo no paraba de comer y toser y tragar al mismo tiempo.

Una vez acabada la comida, él se fue y me di cuenta que yo, aún, no me había corrido a causa de la concentración que tenía en él, me había olvidado de mi orgasmo.

¿Que podía hacer? No quería masturbarme sin más, después de lo ocurrido. Miré a mi alrededor y noté que la mamada no había pasado desapercibida. A mi ya todo me daba igual, no podía tener la verga más dura. Me levanté y a los que me miraban les señalé mi polla. No tardó en venir un tipo al que agaché y puse de rodillas. Le metí mi verga y le culié la boca. Me corrí en 30 segundos.

No podía más. Él también se ahogó con mi leche. Yo me reí y me fui a casa super contento.

Escríbanos a: clientebg@gmail.com

Celular: 57+300 760 6666

Quiero pautar

Política de privacidad

©2021 Copyright BogotaGay.com